Vacaciones espirituales al alcance de todos

Las Rias Baixas son desde hace algunas décadas uno de los destinos vacacionales principales durante la temporada de verano, sobre todo en lo que se refiere al turismo nacional. Cuando hablamos de turismo de playa, los turistas extranjeros piensan más en la Costa Azul, la Costa Brava o la Costa del Sol, y aquellos que apuestan por el Norte, en las calas de Asturias y Cantabria. La zona de las rías son más de gente que vive cerca y las conoce, así que su encanto es de esos que van difundiéndose de boca en boca, hasta que llega un punto en el que, en época vacacional, la población de los distintos municipios como Narón puede llegar a doblarse, pero todos son conocidos y parientes de los propios foráneos.

Y es que Narón ha sufrido muchas transformaciones en estos últimos años, a pesar de seguir siendo un lugar tradicional y con mucho sabor “gallego” a la hora de ofrece un descanso en período vacacional. Lo que más gusta a los visitantes es la tranquilidad que se respira en la zona, muy alejada de otros lugares de costa con mucha más afluencia de público, y que es realmente un lugar ideal para descansar o practicar actividades relajadas, como el senderismo, el montar a caballo, o salir de pesca (claro que siempre se pueden encontrar otras más animadas, si es que apetecen).

Son muchas las actividades contra el estrés en Narón, pues es un sitio rodeado de naturaleza y sin demasiadas aglomeraciones, aún si te encuentras en plena temporada alta de vacaciones. Por eso, es un lugar ideal para las familias, y no sólo las que ya están compuestas con padres e hijos, sino también las que lo van a ser en un futuro próximo. Sí, porque en los últimos tiempos, actividades relajantes como el yoga o la meditación en un entorno paradisíaco y casi ideal han hecho que muchas embarazadas hayan optado por este lugar para sus vacaciones, y no sólo en época estival, sino también para pasar fines de semana y períodos de descanso cuando su embarazo es avanzado y esperan el parto en poco tiempo. Y eso ha hecho que cambie bastante la actividad comercial de Narón y las zonas aledañas.

Por ejemplo, la ropa premamá se ha convertido en un producto bastante demandado por estos lugares, y todo comercio que tenga que ver con el embarazo y la natalidad está pasando por un momento bastante bueno. Cierto que ahora las ventas online están en pleno auge, sobre todo después del período de confinamiento que hemos sufrido por la pandemia del COVID 19, pero todavía hay futuras mamás y mamás recientes que prefieren comprar de forma presencial. Y gracias a eso, la actividad del sector está siendo frenética en nuestra Narón, que ve cómo sus calles se llenan de comercios dirigidos a consumidores de productos prenatales y infantiles; y lo mejor, es el público de estos servicios, que dan también alegría a la zona, por qué no decirlo.

Así que puede que las vacaciones que hasta hace un tiempo se pasaba por estos lares hayan cambiado un poco, aunque seguro que encuentras poca gente que se queje. Porque, la verdad, los visitantes los pasan de lujo con el ambiente de este lugar, los vecinos de la localidad están contentos de que gran parte de toda esta actividad sea relajante y familiar, y si para colmo la economía de Narón se ve beneficiada de todo esto, pues mejor que mejor para todos.